sábado, 31 de enero de 2015

TÁRTARO

Un pétalo con forma equívoca
Se poso en mi tumba
En la noche de las brujas
Con intenciones prófugas

Y aunque no lo creas
Hay manos oscuras
Que mecen la cuna
De sueños de nostalgia.

En el jardín del averno
Los deseos son póstumos,
Mi serenidad relativa
Y las almas efímeras

Allí todo es consentido
El whisky es sagrado
Las putas son eternas
Y el miedo es atigrado


miércoles, 28 de enero de 2015

CUANDO LOS PASOS DEJAN DE SER MOVIMIENTO

Había mucha gente en aquella fiesta. Tanta que resultaba incómodo. Me excusé y mis pasos me encaminaron a una caracoleada escalera de mármol blanco. Casi por instinto subí apoyando mi mano por la barandilla que guiaba al Olimpo.  Parecía que el sonido iba disminuyendo. Puede que fuese sólo una ilusión. Pero por el momento me servía.
La puerta que yo supuse que sería la del aseo, abrióse.  Me asomé y vi que no era un lavabo, como en un principió pensé. Un horror vacui de vivencias se posó ante mí. Era una habitación grande, parecía incluso que debía sobresalir de la estructura de la casa misma. En un primer vistazo, sólo pude sacar en claro que lo que allí pasaba no era del todo normal. Unas moscas alimentaban el odio de una tortuga famélica. Unos marineros turcos bailaban al son de las palmas que un gran gorila brindaba. El camarero que en la fiesta estaba sirviendo copas, ahora era un trilero con negocios turbios con los poetas que la salida vigilaban. Un peluche un tanto anticuado sembraba sueños huérfanos con el único fin de recoger el más puro de los deseos. Supe que ese era mi sitio.
Intenté buscar la puerta para comunicar a mis amigos que no me esperasen, pero como ya me lo expresó el guiador de almas que deambulaba sobre un gran elefante, ya era demasiado tarde. Los afrodisíacos placeres del delito eran ahora mi reino.



viernes, 23 de enero de 2015

A LOS PARIAS

El prólogo
De una novela
Que sólo por el autor
Fue leída

La revolución
De unas flores
Que para sus raíces
Pidieron agua

La carta
Por ti mismo escrita
Que nunca
Salió de tu casa

Los gritos
Que un joven obrero
En aquella oscura celda
Expulsó

El dolor
De aquellos
Que en el olvido
Cayeron.


miércoles, 21 de enero de 2015

ARDIENTE DERROTISMO


Necesito que me arropes
Tengo frío en este desierto
Lobos aúllan en mi inconsciencia
Un manto de recelo álgido advierto

Al fondo un oasis de ardiente éxtasis
Sectario amor en mi recuerdo
Una caricia de buenas noches
El oasis es ahora mi templo

Pronto los muros abaten
El roto eco me amilana
Vuelve el horrible leviatán
Por fin Persia fue tomada.




domingo, 18 de enero de 2015

DESCUBRIR

Descubrir
Que lo que más quería antes de estar contigo
Era estar sin ti
Descubrir
Que amar tu ausencia
Era mejor que amarte a ti
Descubrir
Que un poema que significo vida
Muere sin sentir
Descubrir
Que nunca más el recuerdo será vida

Porque el recuerdo muere al nacer.


sábado, 27 de diciembre de 2014

PUREZA

Aquella dulce y sonora fuente no salía de mi cabeza. Era algo fuera de lo común. La gente que pasaba a su alrededor adquiría un color tibio y sombrío. Los largos mantos de agua cristalina recubrían los fuertes pilares de mármol con una textura propia del Olimpo. Era difícil no creer en la divinidad de tal monumento. A veces, cuando los bravos riachuelos bajaban de la montaña enfurecidos, la fuente sobrepasaba su propio cauce y se convertía en un lago de sueños y lágrimas perdidas.
Un día, un día cualquiera, por fin tuve el valor de acercarme a mirar de frente a aquella fuente afluente. Mis ojos me dieron los momentos más puros a los cuales un hombre puede aspirar. No era mágica la fuente en sí, la magia residía en lo más profundo de aquellas livianas aguas. Era algo parecido a una moneda, aunque muchos dirán que las monedas no son cuadradas. No consistía en eso. Nunca tuve el valor de pensar lo que podía ser.
La fuente siguió brotando aún sabiendo que yo conocía el más profundo de sus secretos. Callé por miedo a perder la pureza que una vez pude soñar al sentir en mí todos los sentimientos que desbordaban de aquella marmolizada fuente. Era algo parecido a sentir. Después de ello, la fuente fue desapareciendo hasta perder su pureza totalmente. Yo, en el más nefasto de mis actos, le robé la pureza que un día un niño pequeño no tuvo el valor de entender.


lunes, 15 de diciembre de 2014

ARRITMIAS DE MI GRAN BICICLETA AMARILLA

Surcaba las calles con mi gran bicicleta amarilla. Bordillo y desmesuras del Olimpo no eran problema. Secuencias de idénticas personas creyendo hacer algo diferente. Catalogaba por loco a todo aquel a que la gente llamaba cuerdo. Y viceversa. No estaba seguro de porque la ingravidez de la tierra afectaba a las mentes obtusas que lamían bordes de sobres para pegarlos entre sí. No querían que nadie leyese lo que iba dentro del sobre.
Cayó el silencio nupcial y salpicó de brea el asiento donde una vez dos niños jugaron a poder jugar. No valía la pena intentarlo. Filosofaba acerca de la idea de ser por fin el progenitor del dios que una vez el mar heleno inundó. Abrióseme la vista al ver el mono que daba palmas al compás de la música que unos marineros turcos improvisaban.
Mi gran bicicleta amarilla sabía todo eso. Pero no le importaba. Sabía que algún día acabaría siendo fundida para ser convertida en armamento bélico. No valía la pena intentarlo.
Una vez, cuando mi gran bicicleta amarilla me guiaba por las inundadas y moribundas calles de Miami, un señor con aspecto robusto y variopinto alargó su mirada hasta el más profundo sueño de mi ser. Arañó hasta encontrar el porqué de ese devenir. Una vez conseguido, desapareció.
Desde ese día pacté con mis adentros que no volvería a salir de casa.
Mi gran bicicleta amarilla ya no filosofaba conmigo cuando las más hermosas damas afinaban sus piernas con el amor de un yonki hacia su dosis. La alienación había comenzado. In saecua saecularum.