domingo, 22 de marzo de 2015

AFRODITA NAVEGANDO POR EL RÍO SENA

No cierres los ojos de esa locura
Pues el más bello pájaro muere incendiado
¿Por qué sentir el aire del manicomio?
No llores, deja de llorar
Que vengan los faraones manchados de arena
El destino del estruendo
Grita en esa esquina
Grítame lejos, grítame cuerda
Sé salvaje gran amatista de sexo
Oro entre grandes máquinas
Espasmos de calor entre silencios muy cortos
Eternidad del poema
Del poeta
No mires al cristal
Es silencio lo que mi mente oculta
Llueve y la hormiga no tiene sangre en los ojos
Está sucio el camino a la vida cuerda
Vuelve a mirar al ermitaño.


CABALGATA DE LAS VALKIRIAS

Estruendos por qué calláis cuando os necesito
No me olvido en mí mismo
Compasión, mentes solitarias
Caníbales del alma
Esta fiesta del disfraz sólo representa miseria
Come un niño con aspecto silencioso
No llores cuando huya el lobo
El fuego ilumina tu locura
Redobles de silencio
Calla
Más ruido

Gracias Richard.


REINA DE BELCEBÚ

Un planeta cuadrado en medio de tus piernas
Llora saliva cuando el menstruo no te calme
Canónigos cantan canciones al son de los negros en Cuba
Calma al pianista del palacio solitario
Cuando la balada solo sea mentira y el odio no llegue a gangrena
Deja que los estúpidos lloren
Perfección
Pureza
Llórame entre campos de manos afiladas.


EL RÍO AZTECA

Secretos entre caballos con voz torcida
Escultor manco sin tripas de zafiro
Nada más que negros gritando “Viva la inteligencia y viva la muerte”
Cabalgatas de fantasmas famélicos
Lirismo
Páncreas dolorido y solitario por capricho del cerebro cerúleo
Cascadas de agua envenenada en gritos
Libertad
Placenteros monjes sin cabeza
Miénteme y dime qué es aquello.

Cállate con esa boca de palabras
Miénteme espejos de mentiras
Sexo entre semen de hormiga
¿Por qué te horrorizas, esclava?
Contén mi corazón entre hielos y cárgame de ira cuando la pantera entre a mi iglesia
Astrología
Miénteme, vamos, miénteme.


X.

Con un racimo de flores de zafiro
Persigo niños que gritan barbaridades
Pájaros estáticos en mi cabeza
Un poeta solo entre sueños de metal.
¿Por qué las canoas de gasolina no tienen pulseras en los ojos?
El pájaro azul de nuestro interior como dijo Bukowski.
Es amor lo que el odio saca de una larga hilera de manos erráticas entre víveres podridos.
Eres tú la que acompaña al gran saxofonista en sus baladas de tristeza
Baladas que acaban con gritos en los ojos
Con pequeños puñetazos de lagarto entre helechos de miedos y sueños.


domingo, 15 de marzo de 2015

DOS PERRITOS FALDEROS EN UN LARGO TÚNEL

Un camaleón largo como pendientes de sauce
Se disfraza de cielo turquesa cada vez que llora.
Son horriblemente diabólicas sus muecas.
Su corona de espasmos decora el templo
El cual sirvió de refugio a los perros cínicos
En épocas donde la absenta era sueño del poeta.

Mis gritos de deseo lloran por paredes frías
Son tan blancos que hacen gemir a las vírgenes.
Por eso, cada vez que recuerdo a la reina celta
El mayor de mis fuegos nace para después morir
En el recuerdo de millones de pájaros cantores
En una sucia habitación manchada de menstruo.


TERRONES DE AZUCAR

Terrones de azúcar caen del cielo
Mientras los niños gritan “Belcebú, Belcebú”
Un juez con forma de canoa los mira
Con ojos de serpiente violada
Con ojos de cuadros de plastilina de oso
Con ojos de pozos de mentiras cerúleas.
Por eso, el Deseo, sueña con el juez
Sueña con bañarse con él en el río Estigia
Sueña en comer desterradas saladas tierras
Sueña en pirámides de nieve de jaguar.
Terrones de azúcar caen del cielo.