domingo, 30 de octubre de 2016

CABARET CALAMIDADES

La triple corona de la muerte
canciones de cuna para los pavos reales.

detrás de las cejas:
leche negra.

fósiles de hombres lobo
corderos asustados
sequía
icebergs de dolor paseando por las alcantarillas del bosque
ciempiés mecánicos atascados en lodo
sirenas nadando en baba de recién nacido
palmeras hechas de alquitrán.

noches simplificadas en un ladrido
sórdido y frío.

hípica en los ascensores
catástrofe
moratones de la lluvia.

todas las noches, calado hasta los huesos, me meto en la cama y dejo de respirar durante 50 segundos.
nunca soy yo el que rompe a llorar.

muñecos rotos.

Franz Kline




lunes, 24 de octubre de 2016

ROTHKO CHAPEL

solidez básica
miguel ángel estalló
anterior a la luz
posterior al color
algo nunca dicho
exento de lenguaje
primitivo dolor
vaciedad
traición de la noche
dioses suicidas
arena pura y blanca
contracción de la historia
nacimiento de lo macabro
esperpento esencial
el brote de flores sobre el mármol
se rasga el espacio
el tumor de la sombra
musgo de las nubes
violación del fuego
nostalgia asesinada
humedad negra
el primer sufrimiento
quietud abrasiva
la sobriedad muerta
el temblor originario
y debajo
toda la humanidad desnuda.

aquí
se esconde la sangre,

aquí
descuartizaron
el primer llanto del tiempo.

Rothko Chapel (Austin)

sábado, 22 de octubre de 2016

MILAGRO NECRÓTICO

por los raíles del tranvía
se arrastra un toro blanco,
herido y tranquilo,
con las encías goteando jazz.

sentado en mi ático negro
lo veo reptar
dejando a su paso
el color más doloroso jamás descrito.

arrancándose la piel
y aullando oscuridad,
se muestra apacible
como cuando el horror tirita desnudo.

me asomo para ver cómo se va
mastico la amargura que ha desprendido
y la escupo,
virgen y blanda,

sobre el infinito.

Auerbach

domingo, 9 de octubre de 2016

BEBO DE LA YUGULAR DE MI BEATRICE

hace días que me convertí en combustible. no podía salir de la cama y ningún libro ni película podía hacer que mis ojos inyectados en oscuridad descansasen. la traición preparaba un frágil jarabe para mis llantos. hacía frío y las vírgenes que me vigilaron durante tanto tiempo no respondían. el horizonte estallaba poco a poco y mi cuerpo ignoraba mis débiles órdenes. soy un pésimo dueño de mí mismo. las perros vinieron a mi regazo y como no pude complacerles con mi tétrica caricia, les ofrecí mis pulmones en ofrenda.

catapultas y bombas lógicas
los cráneos de las gaviotas
la mano de van gogh tiembla porque el silencio tiembla
guardianes del vacío
Venus inflamadas.

mis huellas ya no se corresponden con mi pie. el monte está oscuro y la iglesia duerme mansa. todos los habitantes del mundo descansan en diferentes estados de alucinación. me gusta inyectarme el secreto de las sombras en vena. soy el propulsor de todas las catástrofes. ninguna desgracia me es desconocida. he creado la sangre y el insomnio. he dejado huérfanos a esos niños. y sin embargo, me rompo de dolor con cada uno de mis pensamientos. soy la ternura y suicidio.

huracán de perros ardiendo
flores en las jorobas de las cabras
entierro a la osa mayor
en un templo de tigres azules.

Botticelli

sábado, 1 de octubre de 2016

QUIEBRA DE LA TRINIDAD

mi habitación cruje negra como la llama de un escalofrío
los señores con ratas y tridentes ya no llaman a mi puerta
la ataraxia parece el bello abismo de algo eterno
algo que nunca fue formulado
tétricas divinidades que vivían en las jaulas de la peste
riza rapanoel el preso número 3 de antanimora (madagascar)
goteando sangre blanca
cerámica blanda de las cuevas
seth sentado en la lluvia
en busca del día primitivo, el día de la basura, el día del lobo
mirar antes del arte, antes del antes
no duermo desde hace días
la necrosis está tomando diferentes formas
todas ellas se reúnen en un aquelarre debajo de mi cama
la luz es humo y yo siempre he tosido oscuridad
música encriptada
un desastre nuclear,una catástrofe climática
dios decidió no-ser
las chicas del pasillo se retorcían y se contraían abrazadas a una garganta muerta
harakiri de soledad
las viudas del desierto se ahorcaron en la catedral
jamás aprendí a escribir, jamás aprendí a leer
me descuartizo y reparto mis órganos en los bautizos
depresión, vaciedad y trementina
¿qué horror conoceré esta noche?
¿qué aburrimiento me depara este día?
pertenezco al frío
las escaleras mecánicas de pólvora y petróleo te llevan a la tierra de los abortados
balas líquidas apuntan a tu hermana
he leído 20 veces el mismo catálogo de ikea
burbujas en los espejos y ansiedad en los raíles del tranvía
he encontrado figuras geométricas perfectas en la desgracia
el fracaso me tendió su mano cuando intenté saltar
gitanas explotando en azul cósmico
esclavos en las aduanas
muyahidines tecnológicos, bioquímica de los talibanes
taxis, locura y chicles
llevo tatuado el suicidio en la punta de mi lengua
la niebla del color de la nada
ángel y minotauro de jazz
me parezco a una madrugada de otoño
en la que nadie nunca se expresa.

Kiefer

lunes, 26 de septiembre de 2016

UN HOMME QUI DORT (BERNARD QUEYSANNE)

la no-acción
contra toda forma de movimiento
basicidad más básica
formas perfectas de la negación
simplicidad más simple
meditación apocalíptica
todos tus órganos se suicidan
muerte a la imaginación
recrearse mirando una pared blanca
muerte a la sorpresa
dejarse caer y rasgar tus tímpanos
muerte al azar
no dormir
no estar despierto
no comer
no tener hambre
no beber
no tener sed
quirófanos cuadrados de puro hastío
no acordarse de la risa
un manifiesto contra el pestañeo
imagenes inconexas que no eres capaz de procesar
la razón se mudó
la plenitud tumbado en una cama
éxtasis de la nada
todos los colores son distintos tonos del negro
el olvido te presta su mano
no existe dios ni yo tampoco existo
el tiempo mastica más tiempo
fe en el vacío
sarvakarmafalatyaga
desapego del fruto del acto
orgasmo estelar con la boca seca
pulcra suciedad
no asustarse, no amar
geometría más tierna
no entiendo la ciencia
nunca he entendido un poema
yo soy el único ser
y ni siquiera soy
guerras de pura paz
engañar al engaño
no volver a despertar
no saber qué es despertar
la carne nunca más existirá
el paraíso es aquí y ahora
silencio, muerte y aburrimiento.

Elena Asins

sábado, 24 de septiembre de 2016

COLUMPIOS DEL LIBIDO MORIENDI

en la avenida donde estuve escondido durante días
siglos
segundos
llantos
muertes
se formaron huracanes
de bilis y líquidos raros que salen de los poros de los locos.

tuve que naufragar con mi barca
hecha principalmente de macarrones y tristeza
y ante mis gritos y orgasmos de dolor
los lobos vinieron en mi ayuda
pero aullaban tan fuerte
y yo tenía tanto miedo
que decidí saltar de la barca
emulando a pessoa
con los nudillos triturados en sal
y los ojos reventados por las cuchillas
que se esconden en las venas de los huérfanos.

el frío reventaba violinistas
que destrozaban sus arcos
en los ríos nucleares del suicidio
mientras la diosa con tendones en las muelas
dormía apaciblemente en todos vosotros.

yo aún era un niño roto de oscuridad
más solo que el propio vacío
que jugaba en el parque
con cabezas de cerdo y muñecos de plastilina
por eso
decidí sumergirme
esta vez de verdad
con el raciocinio más tierno
en las alcantarillas temblorosas de la sangre
para que nadie pudiera nunca
quitarme mis juguetes.

Munch